La Cúrcuma, de un característico color amarillo intenso, se extrae de la raíz de la planta herbácea con el mismo nombre. A lo largo de la historia, se ha usado como colorante natural y como especia, así como con fines medicinales, habiendo demostrado su eficacia para la salud articular y los procesos antiinflamatorios. Los componentes más importantes de la Cúrcuma son un grupo de compuestos llamados curcuminoides, que incluyen la Curcumina.
Omega 3 + Fosfolípidos + Colina + Astaxantina. Los ácidos grasos EPA y DHA contribuyen al normal funcionamiento del corazón y una función hepática normal.